Lo siguiente que les voy a contar, me contaron mis padres, cuando ellos tenían alrededor de unos 25 años.
Mis padres tuvieron que dejar su pueblo y venir en la ciudad para tener más oportunidades. De tanto ahorrar, decidieron poner un negocio y trabajar para ellos mismos.
No habrá pasado más de unos meses, que el negocio de mis padres, estaba empezando a dar frutos, cada día tenía nuevos clientes.
Después de unos meses, personas de lo ajeno vieron que mis padres estaban moviendo demasiado dinero, así que empezaron a estudiar los movimientos del negocio.
La tienda de mis padres atendía de 8 am hasta las 11 de la noche y se quedaban de la medianoche hasta las 1 de la madrugada haciendo la contabilidad y la limpieza del lugar.
Como las personas de lo ajeno lo tenían estudiando, decidieron robarle terminando un fin de semana, donde hay más movimiento de dinero.
Cuando mi madre estaba empezando a cerrar el negocio, desde lo lejos ve que un grupo de personas con apariencia de pocos amigos, se dirige a toda carrera hacía ella.
Esto le asustó, que cerró la puerta lo más de prisa que pudo, mientras que los rateros desde afuera le decían abran la puerta, sino le iban a disparar.
Mi padre al ver a mi madre alterada, le dice que se ponga rezar para que se tranquilice.
Lo que paso a continuación después que empezaron a rezar, no sé si fue coincidencia o qué, pero pasó algo muy extraño.
Al momento que mis padres estaban rezando, escucharon que los ladrones desde afuera de la puerta, se dijeron:
Vámonos de aquí, están empezando a venir las demás personas.
Esto era demasiado raro para mis padres, ya que ellos sabían que a dura penas, a esa hora pasa una sola persona.
Pensó que los rateros le trataban de engañar, para que ellos salgan del negocio y así les roben.
Mis padres siguieron rezando, hasta que de pronto se escuchó una multitud de personas afuera del negocio.
Esto lo dejó fuera de sí, porque como dije hace poco, por esos lugares no pasan demasiada gente en altas horas de noche.
De repente, una voz de la multitud les dice, ya pueden irse a su casa, los rateros ya se fueron.
Con miedo, mis padres abren la puerta para darle las gracias a la multitud de personas que vinieron en su ayuda, pero al abrir a puerta, se llevaron una gran sorpresa.
No había nadie afuera del negocio, la supuesta multitud de personas que escucharon afuera del negocio, habían desaparecido.
La calle estaba todo en silencio, por más que miraron hacia arriba y hacia abajo, no veían a nadie, el lugar estaba desolado.
Mi padre entre murmurando dice lo siguiente:
Gracias ánimas del purgatorio, por avernos ayudado
Les hago la siguiente pregunta:
¿Que creen que haya sido la multitud que se escuchó afuera de la casa?
Por mi parte, no tengo idea, pero como dice que escucharon a varias personas afuera de la casa, también pienso que fueron las almas del purgatorio, y ustedes, ¿qué creen que haya sido la multitud que se escuchó afuera del negocio?