Una mujer muy extraña

Después de venir de provincia a la ciudad, por el camino ocurrió algo muy, pero muy extraño en la movilidad.

 

Cuando me despide de mis padres que viven en provincia, tuve que subir al primer carro para que me lleve a la ciudad. En la hora que subí al carro, era de noche, así era mejor para mí, así estaría durmiendo en todo el viaje.

Pero por alguna extraña razón, esa noche no tuve tanto sueño, me quedé todo el rato despierto.

 

Después de varias horas, digamos siendo las 2 a 3 de la madrugada, una persona que estaba sentada delante de mí, se para y va en hacia el chofer.

No sé qué le habrá dicho que a los pocos segundos la señora regresó en su asiento.

No habrá pasado más de 10 minutos, que la persona que estaba delante de mí de nuevo se para y va hacia el conductor.

En ese momento el chofer detiene el carro y la persona baja.

Bueno, allí pensé que la persona había bajado a orinar ya que el carro no contaba con baño, así que no lo tomé importancia y sigo con lo mío.

 

Luego que la mujer bajó del carro, no habrá pasado más de unos segundos, que el chofer y su ayudante empiezan a gritar.

Todos los que estábamos dentro del carro, de inmediato se despertaron, y como vieron al chofer que estaba gritando, pensaron que lo estaban robando.

 

Allí me dije a mi mismo, que la persona que bajó del carro ya lo tenía todo planeado, de robar el carro y es por eso que le dijo que detuviera el carro en un lugar muy desolado.

 

Cuando todos los pasajeros bajaron del carro, no vieron a nadie, ellos también pesaron que se trataba de un robo, pero no fue eso.

El chofer y su ayudante estaban asustados, se le veía que estaban temblando.

Fue allí que uno de los pasajeros le pregunta, ¿qué te pasa, porque tiemblas, que vistes?

 

El ayudante del chofer cuenta, que cuando la mujer le dijo insistentemente que detenga el carro para que orine.

Al bajar la mujer, se le vio como voló pasando al frente del parabrisas.

 

Al escuchar las palabras del ayudante, todos pensaron que el chofer y el ayudante estaban pasado de copas.

El chofer dijo que no quería avanzar, tenía miedo y que sería muy peligroso manejar en este estado.

El ayudante también dijo que tenía miedo, así que mejor se quedarían a pasar la noche en el lugar, y ni bien amanezca procedería el viaje.

 

Uno de los pasajeros enojado le preguntó al chofer.

¿Hacía donde se fue tu supuesto fantasma?

El chofer le responde que se fue en aquella dirección, al cual todos se dirigieron al lugar.

Al ir por el lugar donde fue el fantasmita, notaron que por ese lado había un cementerio, allí recién le creyeron al chofer y a su ayudante.

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Si ustedes hubieran sido el chofer y ven a un fantasma, cómo hubieran reaccionado?

Por mi parte, espero que sea igual que el chofer, en detener el carro y no alterarme y pisar el acelerador, y ustedes, ¿cómo hubiera reaccionado?

 

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