Cuidando la casa de mis tíos

Luego de llegar las vacaciones, mis tíos dijeron que me quede a cuidar su casa, mientras ellos saldrían por unas semanas.

La casa de mi tío es muy, pero muy grande, además es de 3 pisos.

En un inicio le dije que no, que estaré haciendo otros deberes, pero mis tíos de inmediato dijeron que me pagarían y esto me hizo cambiar de decisión.

 

Llegando el día esperado, mis tíos me dieron alguna recomendación de las cosas que no puedo hacer en la casa, como por ejemplo, no hacer fiesta, y no hacer ingresar a otras personas.

 

Recuerdo muy bien que la primera noche que dormí en el segundo piso, me entró una sensación muy extraño en el cuerpo, como de miedo.

Esa noche no quise sugestionarme me puse ver caricaturas para quitarme la mala sensación.

 

La noche siguiente, cuando estaba durmiendo en el cuarto del segundo piso, escucho que las ollas se cayeron, al cual bajo de inmediato pensando que un ladrón había ingresado.

Al ir en la cocina, veo que las ollas estaban en el mismo lugar, entonces, ¿qué fue el ruido que escuché?, supongo que me habré sugestionado, no me acostumbro a vivir solo en una casa muy grande.

 

Luego de unos días al quedarme toda la noche en la sala viendo películas, lo que escuché no fue si fue imaginación o fue real, pero escucho que la risa de un niño.

En un inicio pensé que la risa del niño que escuché será de la película que estaba viendo, me habré quedado entre dormido.

Traté de no tomar importancia e irme a dormir.

 

Faltando unos días para que lleguen mis tíos, en el cuarto donde dormía, escuché que alguien me dijo:

 

Ya duérmete niño, es muy tarde.

 

No se imaginarán como me puse en ese momento, al prender la luz, no vi a nadie en el cuarto.

Me quedé toda la madrugada en la cama con la luz prendida, hasta que de pronto, escuchó a un bebé llorar en la sala.

Si en un momento estaba asustado, ahora imagínense como me sentía.

Esa noche no salí del cuarto, me quedé encerrado y despierto hasta que amanezca.

 

Cuando desperté, no creerán que pasó, en si no sé si fui yo o quién, pero al despertar vi que la puerta del cuarto estaba abierta.

Allí si me empezó a entrar a miedo, ya no quería quedarme en la casa, ni mucho menos estar solo, pero si me iba y dejaba la casa sola, temía que lo puedan robar, ya que mis tíos tenían mucha cosas de valor. Además, en la zona hace unos días atrás robaron la casa de un vecino.

 

Siendo la tarde, les digo a unos amigos que venga a visitarme, así vemos algunas películas y jugamos con el Nintendo.

De todos mis amigos que invité, solo 2 se apuntaron.

Sé que mis tíos dijeron que no haga entrar a nadie en la casa, pero tenía miedo de quedarme solo. Era que mis amigos vengan y me hagan compañía o dejar la casa sola.

 

Cuando vinieron mis amigos, nos quedamos jugando toda la noche, hasta que se hizo de madrugada.

Como tenía sueño, les digo que me voy a dormir y si gustan ellos pueden dormir en los demás cuartos.

Mis amigos no querían dormir, y se quedaron jugando con el Nintendo.

 

No sé cuánto tiempo se habrán quedado jugando, que de repente, en la puerta de mi cuarto, escucho que mis amigos están tocando desesperadamente para que les habrá.

Al abrir la puerta para preguntarles que les pasa, porque tocan así la puerta, noto que están asustados.

Uno de mis amigos entre medio tartamudeando me dice:

 

Hemos visto a un fantasma.

Hemos visto a un fantasma.

 

Al hacer pasar al cuarto para que se tranquilicen, les digo que se calmen, y me cuente lo que pasó.

Mi amigo cuenta, que al dirigirse a la cocina por un vaso de agua, nota que la luz está prendida, pensó que yo o el otro amigo lo había dejado prendido.

Al entrar a la cocina, desde el reflejo de la vitrina, ve el rostro de una mujer, al cual de inmediato voltea, pero no hay nadie.

Cuando regrese en el otro amigo a contarle lo sucedido, su amigo le dice que se habrá sugestionado, no le toma importancia y siguen jugando.

 

Luego de unos minutos, mis amigos escuchan que un bebé está llorando en la cocina, al cual de inmediato dejaron de jugar.

A los pocos segundos, escuchan la voz de una mujer diciendo lo siguiente:

 

Ya no llores niño, ya voy por ti.

 

Las palabras de mi amigo hicieron que los 2 se asusten y más aún, que después de esas palabras, el bebé estaba riendo en la cocina.

Uno de mis amigos pensó que les estaba jugando una broma, que les quería asustar, así que le dice al otro amigo que le acompañe.

 

Cuando mis amigos fueron a la cocina, dice que vieron a una mujer que no tenía pies cargando a un bebé.

Ni bien vieron a la mujer y fueron a toda carrera a mi cuarto.

 

Estando en el cuarto, escuchamos de nuevo las risas del bebé.

En ese momento fue que les creí todo lo que me dijeron, además también yo lo había escuchado, solo quería hacerme la idea que todo era producto de la imaginación.

Esa noche nadie durmió, todos estuvimos despierto hasta que amanezca.

 

Ni bien amaneció, mis amigos se fueron, dijeron que no se iban a quedar en la casa porque espantan.

Yo también iba a dejar la casa esa misma tarde, hasta que de pronto, vinieron mis tíos.

Esto fue un gran alivio para mí, porque al fin dejaría la casa.

 

Mis tíos al llegar a casa, lo primero que me dijeron fue:

 

No te espantaron, ¿no?

 

Cuando les conté todo lo que pasó, mis tíos no se sorprendieron, lo vio algo normal.

Me dijeron, que se les olvidó decirle que en la casa hay un fantasmita de una mujer y su bebé, que son inofensivos.

Ni bien me dijeron del fantasmita, les quise decir todas sus verdades, pero como me iban a pagar, me contuve.

Desde ese día ni más cuido la casa de mi tío, y eso que cada año me dice que le cuide su casa, que me va pagar.

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Se atreverían a cuidar una casa donde espantan?

Por mi parte, no lo haría, prefiero evitar a los espantos y estar tranquilo conmigo mismo, y ustedes, ¿cuidaran la casa?

  

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *