La deuda del abuelo

Cuando hubo corte de personal, lamentablemente las personas de más edad perdieron su trabajo, entre las cuales estuve yo.

Tenía que encontrar un trabajo lo antes posible, porque las deudas de la casa no se pagan solo. De tanto buscar trabajo, no encontré nada, hasta que una amiga me recomendó vender productos naturistas, en ese tiempo los productos naturistas era muy pedido.

 

Después de unos meses, me hice muy conocida, los clientes cada 5 días llamaban solicitando más productos.

Entre uno de los clientes, había un viejito de avanzada edad que siempre compraba por cantidad, una parte era para él y otra para vender en la tienda

 

Luego de unos meses, le tuve más confianza al abuelo, hasta incluso le llegué a fiar varios productos de un costo considerable.

A mí que no me gusta fiar, hice una excepción, porque sabía que el viejito tiene una tienda muy grande y la cantidad que le fie, no creo que se haga problemas en pagarme.

 

Llegando la fecha que el abuelo tenía que pagar, me di con la sorpresa que no venía al sitio acordado. Me puse muy nerviosa, pensando que por ser buena gente, hubiera aprovechado de mi bondad y nunca más le iba a ver.

Después de llamarle al celular, el abuelo no respondía, siempre salía deje su mensaje.

 

Enojada me dirijo a la tienda del abuelo, pensando que se le había olvidado que hoy tenía que pagar los productos, pero gran sorpresa me llevé al llegar a la tienda, la tienda del abuelo estaba cerrado.

En ese momento no quise pensar mal, era lo único que me quedaba, me di la idea que el abuelo estaba enfermo, por eso no vino y a la vez no abrió la tienda.

 

El siguiente día, a primera hora de la mañana voy a la tienda del abuelo para que me pague los productos que le fie, y de nuevo me doy con la sorpresa que la tienda estaba cerrada. La misma historia se repite el día siguiente.

En ese momento dije ya perdí, me vio la cara el abuelo y ahora no sé cómo pagar la cantidad que me debe. Le habré fiado un promedio de 7 sueldos mínimos de mi país. Solo me tocó resignarme.

 

Luego de una semana, los proveedores estaban diciendo que pague los productos, y si no pagaba en la fecha que me dieron, me iban a cobrar intereses, los intereses iban hacer muy alto.

Faltando un día para que inicie los intereses, el abuelo me encuentra sentada en la banca del parque.

Sorprendida de ver al abuelo le pregunto porque no se comunicó conmigo, fui a su tienda y vi que estaba cerrado toda la semana.

 

Cuando el abuelo me habló, en mi interior sentí una gran tristeza, me dio pena ver al abuelo, no sé por qué.

El abuelo con voz muy bajito dijo:

 

Señora, cóbrese el dinero que le debo de los productos y aquí le doy algo extra por haberla preocupado. No se preocupe de a partir de ahora no le voy a pedir más productos y gracias por todo.

 

Al recibir el dinero, y ponerme a contar si era la cantidad correcta, el abuelo ya no se encontraba en el lugar. Pensé que demoré más de lo debido en contar el dinero y en ese lapso de tiempo el abuelo se fue.

Al terminar de contar el dinero, me di con la sorpresa que el abuelo me dio más de la mitad por los intereses, en un momento pensé que fue un error, así que fui a la tienda a devolver una parte del dinero.

Al llegar a la tienda, la tienda estaba cerrada, solo había un letrero con el número de la casa.

Al llamar a la casa preguntando por el abuelo, la sirvienta contesta el teléfono, diciendo que el abuelo falleció unos días atrás.

No pude creer lo que decía la sirvienta, pensando que se había equivocado, le doy la descripción del abuelo y la sirvienta me responde:

Si, exactamente él es el abuelo, falleció unos días atrás.

Luego de explicarle lo ocurrido, la sirvienta dice que el abuelo siempre pagaba sus deudas, nunca le gustó irse sin pagar lo que debe.

 

El abuelo antes de fallecer dejó un dinero para pagar, diciendo si una señora viene a cobrar por los productos que el pidió, que le pague, pero como la tienda no se abrió esta semana no se le pudo pagar a la señora.

Será por eso que el abuelo se te apareció para terminar de pagar su deuda, con esto se comprueba que el abuelo siempre fue buena gente.

 

Ahora entiendo porque me sentía raro cuando vi al abuelo, y a la vez la sirvienta tenía razón.

El abuelo siempre pagaba sus deudas.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Si algo así les pasa a ustedes, como reaccionarían?

Por mi parte, estoy seguro que estaría feliz y triste.

Feliz porque me pagó la deuda y triste de que pasó a mejor vida, y ustedes, ¿cómo estarían?

 

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