El alma de una mujer perdida

Llevo trabajando alrededor de 30 años de vigilante, en todo este tiempo nunca me pasó nada fuera de lo normal, hasta ahora.

Mi trabajo aparte de cuidar el pequeño hospital, es acompañar a las familias al reconocimiento de su ser querido que paso mejor vida.

 

En una de las noches, cuando estaba llegando a mi trabajo, veo a una joven mujer que estaba dando vuelta por los alrededores.

Luego de varios minutos, la mujer no estaba.

 

Siendo alrededor de las 11 de la noche, cuando voy a traer un café bien caliente, veo a la mujer de antes queriendo entrar. Enseguida le detengo y le digo: Mujer, ¿dónde estás yendo?

 

La joven mujer dice me he perdido, no sé dónde estoy, serías tan amable en dejarme pasar.

¿Pasar?, pero a donde vas a pasar si aquí es la morgue, aquí no hay nada que puedas hacer, porque mejor no llamas a tus familiares para que venga a recogerte.

 

La joven mete las manos en su bolsillo, tratando de buscar alguna moneda, pero no hay nada.

Sintiendo pena por la joven mujer, le doy un par de monedas y le digo que a unas cuadras más arriba hay una tienda donde puede llamar, que no se preocupe por el horario, la tienda está abierta hasta la medianoche.

 

La tarde siguiente, cuando voy a la tienda a comprar algunas bebidas para pasar la noche, le pregunto al encargado si ayer casi a la medianoche vino a mujer a usar el teléfono.

El encargado dijo que no, que de partir de las 11 no había cliente, él iba a cerrar antes la tienda, pero para no perder la costumbre decidió quedarse hasta la medianoche.

Extrañado y preocupado por la joven mujer, desee que no le haya ocurrido nada malo.

 

Unas horas después, viene una familia a reconocer el cuerpo de su ser querido. Al ingresar a la morgue, después de ver un cuerpo tras otro, al final lamentablemente dio con su ser querido.

La familia al decirme que aquella mujer es su hija, que no volvió a casa hace unos días, se preocuparon que algo malo le haya pasado.

Esa noche dieron parte a la policía, llamaron a los hospitales pero nadie daba pista de su hija.

 

Hasta que uno de los policías dijo que prueben suerte en la morgue, capaz allí aparece.

La forma en la que le dijo el policía, fue de una manera muy grosera.

 

Nunca quise darme la idea que el policía esté en lo correcto, y por temor a que mi hija haya pasado a mejor vida no me atreví a venir en la morgue, pero después de unos días, me tuve que dar la idea que ya nunca volvería a ver a mi hija.

Esta noche me armé de valor e ir de morgue en morgue a buscar a mi hija, hasta que al fin lo encontré.

 

La familia quedó destrozada al ver a su hija, y yo quedé asustado cuando me acerqué y vi quien era su hija, me puse pálido al instante.

Resulta que la mujer que vino la noche pasada, la que estaba perdida, era la hija de la familia.

 

La familia al verme pálido me dice, ¿estás bien?, te noto pálido, parece que has visto a un fantasma.

Para no asustar a la familia, le digo que no, es solo el cansancio de trabajar toda la noche.

 

Es la primera y única vez que vi el alma de una mujer, espero que no me vuelva a pasar lo mismo para futuro.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Creen que haya sido la misma mujer que vio la noche pasada o habrá sido otra mujer?

Por mi parte, creo que fue la misma mujer, sino no se hubiera asustado de esa manera, no creo que se haya sugestionado o si, y ustedes, ¿creen que haya sido la misma mujer u otra?

  

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *