La siguiente historia de terror, relata un suceso aterrador que ocurre en un pequeño pueblo de Ixtapan del Oro, donde una familia es atacada por una bruja.
Este material está en reconstrucción.
La siguiente historia me fue contada por mi abuela, y ocurrió hace mucho tiempo, fue un suceso muy tenebroso que le dejó marcado por el resto de su vida.
Mi abuela vivió en un pequeño pueblo de Ixtapan del Oro, un estado que esta después de Valle de Bravo. Ella vivió en San Martin, y cuenta que desde pequeña veía apariciones. Inclusive tiene varias anécdotas de cosas extrañas que le pasaron, como por ejemplo, la vez que tuvo que ayudar a un fantasma porque la molestaba demasiado. En fin…, solo contaré la experiencia que le sucedió con una bruja.
Como ya pasaron varios años, no recuerdo exactamente como lo contó, pero… esto es lo que recuerdo. Cuando mi abuela se casó, tuvieron dos hijas, una era mi tía y la otra mi mamá.
Este material está en reconstrucción.
En esos años, mis abuelos eran muy pobres, vivían en un pueblo muy humilde. Cuando llegaba la noche, todos dormíamos en una habitación. Mis abuelos dormían en un petate grande, y nosotros en 2 petates pequeños.
Después que todos se durmieron, a las cuatro de la mañana, mi tía y mi mamá comenzaron a llorar fuertemente, pero por alguna extraña razón desconocida, mis abuelos no se despertaron, seguían durmiendo.
Cómo los lloriqueos de los bebés cada vez se escuchaban más fuerte. Una vecina comienza a tocar la puerta, pero nadie contestaba, y los bebés seguían llorando. La vecina preocupada de que algo malo nos haya podido pasar, comenzó a tocar la puerta muy fuerte, y gritando le decían a mis abuelos que se despierten, que los bebés están llorando.
Después de unos minutos, mi abuela con mucho esfuerzo se despertó, y enseguida fue a despertar a mi abuelo. Tuvo que moverlo bruscamente de un lado a otro, y sacudirlo para que se despierte, porque no respondía, tenía un sueño muy profundo.
Este material está en reconstrucción.
Cuando ya estaban despiertos, escucharon a un bebé llorar, y como todo estaba oscuro, ya que en esos años no llegaba la electricidad al pueblo. Mi abuelo comenzó a buscar desesperadamente los cerillos y una vela. Como no encontró la vela, al prender un cerillo, al instante se escuchó un fuerte quejido muy cerca de ellos.
Mis abuelos se asustaron como nunca lo hicieron en toda su vida, y justo en ese momento, nuevamente tocaron la puerta. Cuando mi abuela encontró la vela y lo prendió, le dijo a mi abuelo que se fije quien toca la puerta, mientras ella revisaba porque está llorando el bebé.
Como la vela se lo llevó mi abuelo para abrir la puerta, mi abuela solo siguió los llantos del bebé. Cuando llegó al primer petate, con su mano le comenzó a tranquilizar a mi mamá, hasta que dejó de llorar.
Cuando llegó al segundo petate, se llevó un gran susto, porque mi tía no se encontraba. Mi abuela enseguida le gritó a mi abuelo, le dijo que venga con la vela, porque no encuentra al bebé.
Este material está en reconstrucción.
Mi abuelo junto con la vecina ingresaron a la casa, y cuando alumbraron el petate, vieron a la bebé que está en la parte de abajo, como si alguien lo hubieran jalado de los pies.
Cuando lo alumbraron con la vela, vieron que la bebé estaba totalmente blanca, y tenía chupetones morados por todo el cuerpo. Además pudieron observar, que del cuello se salía un líquido de color café, algo parecido al caldo de frejoles.
Mi abuela enseguida supo lo que pasó, que una bruja vino hacerles daño a sus bebés, así que enseguida le tomó en sus brazos a su tía, y comenzó a llorar, ya que estaba muerta.
Desde esa fecha, mi abuela tomó las precauciones para mi mamá. Puso una tijera en forma de cruz, un espejo al lado de su cama, regó amaranto en el tejado y en el piso. Esto lo hizo por la creencia que si la bruja se convertía en un guajolote, se pondría a comer grano por grano, hasta que se haga de mañana.
Este material está en reconstrucción.
Mi abuela nunca pudo olvidar aquella noche, y los doctores, no supieron explicar que lo que le pasó a mi tía.
Por cierto, me olvidé comentar la razón de porque mis abuelos no se despertaron cuando los bebés estaban llorando.
Según dicen, las brujas utilizan un polvo para dormir a todos las personas de la casa. Le hacen caer en un sueño profundo, y es por eso que no se despertaron cuando los bebés estaban llorando. Pero gracias a la vecina que escuchó los lloriqueos del bebé, y además que tocó fuertemente la puerta, mi abuela se pudo levantar, y salvar la vida de mi mamá. Si no, ahora no estaría contando la historia de terror que le ocurrió a mi abuela.
Este material está en reconstrucción.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Escucharon historias de brujas?
Por mi parte, escuché varias historias de brujas, del as cuales la gran mayoría lo estoy compartiendo en la página web, y ustedes, ¿Escucharon historias de brujas?