La siguiente historia de terror, cuenta de un joven que sube al autobús de las almas en pena, y que gracias a la ayuda de una mujer, se pudo librar de un trágico final.
Este material está en reconstrucción.
Después de salir del trabajo, me quedé esperando casi por una hora a que venga la movilidad. Para mi sorpresa no llegaba, y cuando ya estaba a punto de parar un taxi, desde lo lejos veo que la movilidad está llegando.
Al subir al bus, me doy con la sorpresa que todos los pasajeros están pálidos. Al momento de pagar el pasaje, sentí que las manos del chofer estaban muy delgado, no lo di importancia y me siento al centro del bus.
En todo momento que estaba en el bus, el lugar estaba en silencio. El silencio en ves de calma, daba miedo. Por alguna extraña razón, algo en mí me decía que me baje de inmediato del autobús, pero por más que me quería parar, no podía, pareciera que estoy pegado en el asiento.
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De pronto, desde la ventana del asiento, veo que una mujer está haciendo la señal de parada. En ese momento le quise decir a la mujer que no suba, pero la voz no me salía.
Cuando el bus se detuvo, la mujer subió.
Después de pagar el pasaje, la mujer se sienta a mi costado y me dice:
En la próxima parada nos bajamos, allí te explico todo.
Dicho y hecho, cuando la mujer se paró, me agarró del brazo para levantarme, y bajamos junto del autobús.
Al bajar del bus, la mujer me dice:
Tuvimos suerte de bajar del autobús. Si hubiéramos estado sentado por más tiempo, no nos hubiéramos podido levantar de los asientos.
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Los pasajeros que estaban sentados, eran personas que pasaron a mejor vida. Tengo un don en sentir las malas vibras, y ni bien subí al bus, sentí que todo el ambiente está muy pesado.
Cuando vi bien a los pasajeros, me di cuenta que no eran personas, sino almas en pena. Y al momento que estaba por bajarme, noté que pedías ayuda, y no te podía dejar solo a tu suerte.
Cuando voltee a ver el autobús, vi como estaba desapareciendo.
Desde ese día, nunca más volví a ver a la mujer que me ayudó.
Llevo pasando más de 5 años por este lugar, y nunca más apareció la mujer.
Este material está en reconstrucción.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Quién crees que era la mujer que subió al autobús?
Por mi parte, creo que fue su ángel guardián, porque si no le hubiera ayudado, tal vez, hubiera corrido con la misma suerte que los demás pasajeros, y ustedes, ¿Quién crees que era la mujer que subió al autobús?