La siguiente historia de terror, cuenta de un taxista que al quedarse de noche cuidando el taxi del abuelo en el campo, le ocurre algo tenebroso.
Este material está en reconstrucción.
Cuando iniciaba mis días de taxistas, un grupo de mochileros me dicen que le lleve afuera de la ciudad.
Como el grupo de mochileros eran varias personas, no entraban todos en mi taxi, así que detuvieron otro taxi, y entre los 2 lo llevaríamos.
Al lugar donde querían ir, no conocía muy bien, ya que nunca salí con mi taxi de la ciudad. Para suerte mía, el otro taxista era una persona de avanzada edad, y con la experiencia que tenía, conocía todo el lugar.
La idea era la siguiente, el otro taxi iba adelante, y yo solo lo seguía.
Este material está en reconstrucción.
Estando a media hora de viaje, nos ganó la tarde. No me acordaba que oscurecía muy rápido afuera de la ciudad.
El taxista que va adelante, de pronto…, da un giro brusco y es sacado de la carretera, porque otro carro invadió su carril, y por casi lo choca.
El accidente que tuvo el taxista, no fue tan grave, pero de todas maneras le tuvieron que llevar a la posta, junto con todos los mochileros.
Al final…, todos se quedaron cerca de la ciudad. Y si no hubiera sido buena persona, me hubiera regresado a mi casa, pero no…. Me daba pena el abuelo, de que le puedan robar el taxi, ya que lo dejaron a mitad de la nada.
Este material está en reconstrucción.
Ni bien dejé a todos en la posta, me regresé a cuidar el taxi del abuelo, así que pasaría toda la noche en campo abierto.
Al abuelo le dijeron que mañana puede salir, que solo se quedará una noche.
Llegando al lugar, observé que todo está oscuro, no había iluminación. Solo se podía ver unos metros, cuando los autos pasaban con las luces prendidas.
Cómo ya era muy tarde, además que estaba muy cansado, al momento de cerrar los ojos, no sé si habrá sido mi imaginación, o qué…, pero cuando pasó un carro e iluminó el campo. Vi a varios niños jugando por unos segundos.
Al pasar otro carro e iluminar el mismo lugar, ya no hay nadie, todo el sitio está desolado.
Este material está en reconstrucción.
En ese instante, recorrió un miedo por todo mi cuerpo. Quería irme, y dejar el taxi del abuelo a su suerte, pero me dio pena. Capaz sea su única herramienta de trabajo, y si dejo solo el taxi, lo pueden robar.
Luego de unas horas, escucho a unos niños reír por todo el campo. Allí fue cuando me ganó el miedo, y solo pensaba en mi seguridad. Así que al momento que estoy por prender el taxi, por alguna extraña razón, no encendía.
Cuando estoy por salir del taxi, para ver porque el auto no quiere encender. Escucho unos golpes en la ventana de atrás. Allí fue cuando me quedé frio, y al instante guardé silencio.
Toda la madrugada me quedé despierto, escuchando las risas de los niños y los golpes a la ventana del taxi. Mi miedo fue tan grande, que no quise ver que era lo que pasaba, y solo estaba con la mirada hacia adelante. Me daba miedo, aunque sea voltear un poco la mirada, temía de ver algo que me de un gran impresión, y hasta allí quede.
Este material está en reconstrucción.
Cuando amaneció, un policía toca la ventana. En ese momento no sé como lo hice, pero me quedé dormido.
El policía me pregunta: ¿Qué haces durmiendo encima de las tumbas?
¿Tumbas? ¿Cuáles tumbas?
Al salir del taxi, veo que estoy encima de unas tumbas. Sin querer rompí varias cruces.
Cuando le expliqué al policía que el taxi no prende, y a la vez que estoy cuidando el taxi de mi amigo. Mágicamente…, el taxi volvió a prender.
Enseguida el policía me pregunta si me asustaron, o y si escuché a unos niños reír, o jugar en el campo.
Este material está en reconstrucción.
Sorprendido con su pregunta, le respondo que si. Y a la vez le pregunté, ¿cómo sabes de los niños?
El policía me cuenta que varias personas que pasan por este lugar de madrugada. Reportan que ven a varios niños jugando en el campo.
Cuando le enviaron a su patrulla a investigar acerca de los niños. No encontraron a nadie, pero si escuchaban las risas de varios niños.
Es por eso…, que nadie se queda a pasar la noche en este lugar, porque las almitas te van a asustar.
Este material está en reconstrucción.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Dejarían el taxi del abuelo a su suerte, o se quedarían cuidándolo hasta que amanezca?
Por mi parte, no sé que responder. Puedo decir que si, me quedaría toda la noche cuidándolo, pero a la hora de la verdad, capaz el miedo me gane. Y ustedes, ¿Dejarían el taxi del abuelo a su suerte, o se quedarían cuidándolo hasta que amanezca?