La siguiente historia de terror, cuenta de una pareja que al caminar de noche por el campo, se encuentra con el demonio del condenado.
Este material está en reconstrucción.
La siguiente historia de terror, ocurrió por disputas de tierras en la sierra del Perú.
Después que su padre falleció, los hermanos empezaron a pelearse por las grandes hectáreas de tierra que dejó su papá.
Los dos hijos tenían familia, el hijo menor era muy ambicioso, quería más de la mitad de las tierras, y para obtenerlo, se hizo de malas mañas.
Un día, el hijo menor se hace amigos de unos abogados, para que le ayuden con algunos papeles y así salga favorecido. El hijo menor les prometió que le daría un buen dinero, si hacen que se quede con gran parte de las tierras que su papá dejó.
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Cómo los abogados eran muy ambiciosos, aceptaron la propuesta. Además que tenían buenos contactos, sería un plus a su favor.
Llegando fin de semana, los abogadores le dieron buenas noticias, ganaron el juicio, y el hijo menor se quedaría con gran parte de las tierras de su papá
El hijo menor al enterarse de la tremenda noticia, se fue a celebrar al pueblo vecino. Se quedó tomando como si no hubiera un mañana, y brindando por su buena suerte.
Después de unas horas, estaba pasado de copas, y en su borrachera, dice que regresara a casa caminando.
Su esposa le dice que no lo haga, porque no puede caminar bien, además que la casa está muy lejos, y andar de noche por el campo, es muy peligroso.
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Como el hijo menor estaba pasado de copas, le responde a su esposa que no tiene miedo a nada. Y si no le quiere acompañar, caminará solo a casa.
Al poco tiempo, la insistencia de su esposa se convirtieron en suplicas. Le rogaba a su esposo que no regrese a casa, ya que es muy tarde. Mejor nos quedamos a dormir en el pueblo, y mañana a primera hora, regresamos a casa.
Como el esposo estaba pasado de copas, no aceptaba esa opción, y al final, regresaría a caminando a casa, ya sea con…, o sin su esposa.
En esos tiempos, para ir de un pueblo a otro, se hacia caminando por varias horas. Para una persona sana, era entre 2 a 3 horas, pero en este caso, como el esposo esta pasado de copas, le tomaría toda la noche.
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Como la esposa temía por su pareja, al final, le acompañó para que nada malo le pase.
Cuando caminaban por la pampa, su esposa nota algo raro. Desde lo lejos, mira que un toro le está siguiendo.
La esposa alarmada, le dice a su pareja que caminen más rápido, pero su esposo no podía, como estaba pasado de copas, a duras penas podía mantenerse de pie.
Después de unos minutos, al mirar hacia atrás, ve que el toro está cada vez más cerca. En su desesperación, agarra el brazo de su pareja y lo lleva arrastrando para que avance más rápido, pero todo fue en vano. Su esposo no podía caminar bien, se caía con cada paso que daba.
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Luego de unos minutos, escucha los bramidos de un toro, pareciera como si estuviera en su detrás.
Al mirar en su detrás, no ve nada, pero algo le dice que se esconda, ¡escóndete…!
El miedo que tuvo fue tan grande, que soltó la mano de su esposo, y se esconde cerca de una roca. Su esposo estaba durmiendo en el piso, ya que no podía hacer nada para levantarlo, no le quedaba fuerza.
A los pocos minutos, la esposa se da cuenta, que el ser que le estaba siguiendo, es un condenado.
El condenado cuando ve al hombre durmiendo en el suelo, se detiene y lo comienza a comer.
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Su esposo sabía que lo estaban comiendo, pero no se defendía, ni daba gritos de dolor, y todo era, porque estaba pasado de copas.
Su mujer no podía hacer nada para salvar a su esposo. Solo se quedó viendo como el condenado se lo está comiendo.
Después de unas horas, el lugar se comienza a esclarecer. Los cantos del gallo se comienzan a escuchar.
Luego de varios minutos, se escucha el sonido de varios caballos.
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Allí es cuando la mujer se arma de valor, y ha escondidas, mira desde la roca si su marido aún sigue en el piso. Lamentablemente, no encuentra nada, el condenado se comió por completo a su esposo.
Los campesinos que vinieron en su caballo, viendo que la mujer está asustada, le preguntaron, ¿estás bien?
Allí es cuando la mujer cuenta todo, que un toro muy grande, le estaba siguiendo todo el camino, y cuando les alcanzó, se comió a su esposo.
Los campesinos le dijeron que al demonio que vieron, es el condenado . Además que se aparece siempre por estos lugares, y es por eso, que nadie camina en el campo de noche, y menos estando pasado de copas. Nadie quiere encontrase con el condenado.
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Les hago la siguiente pregunta:
Si al caminar por el campo de noche, se dan cuenta que un condenado lo está siguiendo, y además que están yendo con su pareja que está pasado de copas, qué harían, ¿dejarían solo a su pareja, o se enfrentarían al condenado?
Por mi parte, no sé qué responder. Te puede decir que me lo enfrentaría al condenado, que nunca dejaría a mi pareja a su suerte, y así entre muchas respuestas, pero a la hora de la hora. Creo que lo más seguro sería esconderme, o quizás me quedaría inmóvil del miedo, y ustedes, si al caminar por el campo de noche, se dan cuenta que un condenado lo está siguiendo, y además que están yendo con su pareja que está pasado de copas, qué harían, ¿dejarían solo a su pareja, o se enfrentarían al condenado?