El obrero NAHUAL

La siguiente historia cuenta de un obrero NAHUAL que toma la figura de un gato para ingresar a robar a la cocina.

 

Cerca del año 1980, mis padres decidieron remodelar la casa de campo, así que buscaron a unos obreros para que hagan el trabajo.

Como la casa del campo quedaba demasiado lejos, solo aceptaron 3 obreros.

 

Los obreros trabajan hasta las 5 o 6 de la noche, y de allí cada uno se iba a su casa.

Al inicio todo fue así, hasta que de la nada, un gato de color negro salió de la nada, y todas las noches se metía en la cocina.

 

Como mi madre no sabía nada del gato, pensaba que los obreros al ver que se iba a la ciudad, aprovechaban la oportunidad para meterse a la cocina y comer todo lo que había.

 

Como cada vez la comida que dejaba en la cocina desaparecía al día siguiente, enojada le cuenta mi padre de lo ocurrido.

Mi padre es una persona calmada y le dice, te vas hacer problema por algo de comida, capaz los obreros tienen hambre.

No les diga nada y deja que sigan trabajando, ya falta poco para que terminen de arreglar todo.

 

Después de unas noches, cuando a mi madre le da hambre, al dirigirse a la cocina, ve a un gato negro que se estaba comiendo toda la carne.

Mi madre enojada agarra la escoba y al momento que le iba a golpear, el gato se da cuenta y se escapa por la ventana.

 

Allí fue que mi madre comprendió que los obreros no tienen nada que ver con la comida, que todo lo hizo el gato.

 

Llegando la noche, al momento que mi madre se dirige a la cocina, ve como el gato negro ingresaba desde la ventana.

Al ver bien la mirada del gato, no sabe que le da, que enseguida se le hace conocida, pero no sabe quién.

 

Como el gato no se dio cuenta de nada, ni bien pisó la cocina, mi madre enojada agarró la escoba y le empezó a golpear.

El golpe que le dio fue tanto, que le dejó cojeando, y no sabe como lo hizo, pero el gato trepó la ventana y se fue a toda carrera perdiéndose en el campo.

 

Al día siguiente, cuando vinieron los obreros, mi madre notó algo raro en uno de ellos.

Resulta, que uno de los obreros, vino cojeando.

 

Cuando mi madre le preguntó qué le pasó porque cojea.

El obrero le responde que se cayó en una zanja, y como no puede faltar a su trabajo, tenía que venir para cumplir.

 

Mi madre preocupada por el obrero, le dice que mejor se retire a casa para que se recupere, que si gusta, puede pasar a la cocina para que le de algo de comer.

Como el obrero a duras pena podía caminar, al momento que se sentó, mi madre nota algo raro.

 

Resulta, que la mirada que tenía el obrero, era la misma que tenía el gato.

Allí también recordó que con la golpiza que le dio al gato, lo dejó cojeando.

Y que coincidencia, que el obrero también esté cojeando y que tenga la misma mirada del gato.

 

Cuando terminaron de arreglar todo, y después que los obreros se fueron, mi madre lo cuenta lo ocurrido a una de sus amigas.

Su amiga sorprendida le dice que el obrero que vino a trabajar en la casa, es un NAHUAL.

 

Mi madre no conocía acerca de los NAHUAL, y despues que su amiga lo explico con más detalle, se dio cuenta que el obrero, realmente era un NAHUAL.

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Cómo reaccionarían si descubren a un NAHUAL?

 

Por mi parte, trataría de estar tranquilo, y buscaría ayuda de los entendidos del tema, y le preguntaría que se debe hacer en este caso, y ustedes, ¿Cómo reaccionarían si descubren a un NAHUAL?

 

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