La despedida de mi amiga

La siguiente historia cuenta del alma de una mujer que antes de partir a un viaje sin retorno, se despide de su mejor amiga.

 

Les voy a contar lo que me ocurrió hace varios años.

Viví en un pueblo muy pequeño, crecí con mis dos hermanos, y teníamos una amiga que siempre jugaba con nosotros.

Mi amiga se llamaba Denisse.

 

Conforme pasaban los años, nuestros lazos se hacían más fuertes, era como otra hermana para nosotros.

 

Después de pasar los años, mi madre nos llevó a vivir a la capital, y Denisse se quedó viviendo en el pueblo.

Todas las veces que regresaba al pueblo, platicábamos por horas hasta que se haga tarde. Las personas de lugar empezaron a decir que éramos más que amigas, parecíamos hermanas.

 

Después de platicar, yo regresaba a la ciudad, y Denisse se quedaba en el pueblo.

 

Pasando los años, yo me casé, y Denisse jamás lo hizo. Tendrá sus razones, nunca le pregunté por qué.

 

Uno de esos días cuando llegué al pueblo por la mañana, Denisse fue muy apresurada a saludarme, y me dijo que iría a trabajar, pero saliendo del trabajo, vendría para platicar.

 

Yo le quedé esperando hasta que se hizo tarde, y viendo el reloj era las 6 de la noche y no venía. Después eran las 7 de la noche, 8 de la noche, y nada que no llegaba.

Como ya era muy tarde, me daba la idea que se olvidó o qué tenía mucho trabajo. Por cierto, Denisse trabaja de maestra, y es por eso que supongo que no pudo venir, porque tenía mucho trabajo.

 

Como ya era muy tarde, cerca de la medianoche, al mirar mi ventana, veo que Denisse está parada al frente de mi ventana, así que abrí rápido la ventana y le dije sarcásticamente, “Que bonita hora de llegar señorita”.

Denisse me responde que tenía que venir a verme.

 

Cuando salí para abrir la puerta, desde adentro le digo que pase, pero Denisse dice que no puede, que solo vino a verme.

Al salir de casa, veo que estaba todo sucio, y su cabeza estaba sangrando.

Alarmada le pregunto, ¿qué te pasó?

Denisse me contesta, no lo sé, solo sé que tenía que venir a verte.

 

Como estaba sangrando, le acaricié la cabeza, y Denisse me tomó la mano, y me miró muy tiernamente.

Yo la quería como a mi hermana, y me dolió verla herida, así que le dije ve a tu casa, mañana temprano te llevaré un caldo, y me respondió que sí.

 

Ya siendo de mañana, me levanté muy temprano, y me fui a su casa a llevarlo un caldo.

Cuando llegué a su casa, su madre me recibió, y le dije, aquí está el caldo, dígale a Denisse que se levanté.

 

Su madre me dijo que no vino a dormir, pensó que estaba conmigo.

Después de unas horas, me entero de una triste noticia.

Encontraron el cuerpo de Denisse con una herida de bala en la cabeza. Ella pasó a mejor vida varias horas antes de la vez que vino a despedirse.

Resulta, que al salir del trabajo, uno rateros lo asaltaron, y tal parece que al poner resistencia, los rateros le dispararon en la cabeza, acabando con su vida.

 

Y la noche pasada que vino a verme, era para despedirse, ya que Denisse, había pasado a mejor vida.

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Algún ser querido que pasó a mejor vida se vino a despedirse de usted?

 

Por mi parte, hasta el momento nunca me ha pasado nada de lo contado, pero si he escuchado que algo parecido le pasó a mi hermana cuando estaba en el trabajo. Su mejor amiga se apareció en su trabajo, y cuando mi hermana regresó a casa, le contaron que su mejor amiga falleció la noche pasada, y ustedes, ¿Algún ser querido que pasó a mejor vida se vino a despedirse de usted?

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *