La siguiente historia me fue compartida por un seguidor de la página, que lo publicó en los comentarios, y ocurrió en estados unidos.
Para que sea entendible lo que me compartieron, se cambiará algunas palabras que son dicho de su mismo país, para que todos en general lo puedan entender.
Hace varios años, mi papá se tenía que ir de un viaje de negocios, y como estaría muy ocupado, no tendría tiempo para cuidarme, y como el trabajo era muy importante, me dice que me dejará al cuidado de su hermano, que solo será por un mes.
Como en esos años apenas tenía 15 años, no podía decir un no, además que no tenía mamá, mi madre nos abandonó cuando era muy niño.
Después de unos días, mi papá me dice que aliste toda mi ropa, que el fin de semana iremos en la casa de su hermano.
Siendo fin de semana, llegando en la casa de mi tío, me llevé una gran sorpresa, porque no vivía en la ciudad, sino en un rancho, o una finca, no sé cómo lo digan en su país, cuando uno vive en el campo.
La finca de mi tío era muy grande, estaba seguro que no me iba aburrir, además que todo el lugar es muy silencioso.
Después de unas horas que llegué a la finca, mi papá se tuvo que ir, y me dijo que regresaría dentro de un mes, que me porte bien.
Pasando varios días, cuando ya me acostumbre en la finca, mis tíos dijeron que me aliste para irnos a la ciudad, que debemos de hacer mercado, es decir comprar la comida de la semana.
No sé porque no les acompañé, pero me quedé en la casa a descansar, además creo que estaba haciendo demasiado calor para salir.
Siendo alrededor de las 7 a 8 de la noche, como mis tíos aun no venían, no sé qué pasó, pero de la nada escuché un ruido en la casa.
Pensando que mis tíos ya regresaron, me dirijo a la sala para ver si puedo ayudar en algo, pero al llegar a la sala no hay nadie.
Al momento que estaba por regresar a mi cuarto, nuevamente escucho un ruido muy extraño, y pensando que un ratero había ingresado, en silencio me dirijo de donde provenía el sonido.
El sonido provenía del sótano, y como ya sabía que no eran mis tíos, me daba la idea de que un ratero había ingresado, así que antes de bajar agarro un bate de béisbol y bajo en silencio.
Cuando empecé a bajar las escaleras, los sonidos que escuchaba se hacían más claro, al punto que me dio miedo.
Cada vez que bajaba, escuchaba que los sonidos se convertían en lamentos, y al mismo tiempo, no sé por qué, pero todo el lugar se sentía una sensación muy extraña, a tal punto, que me daba miedo seguir bajando.
Algo en mi me decía que regrese a mi cuarto, que no siga bajando, que no sea tonto y que regrese.
El miedo que tenía en ese momento era tanto, que al final, me hice y me regresé al cuarto.
Después de unas horas, regresaron mis tíos trayendo el mercado de la semana. Mis tíos vieron que estaba pálido, y antes que mi tía hable, mi tío le dijo que no diga nada, entre menos sepa, será mejor para mí.
Esa noche, mi tío solo me dijo que si escucho ruido en el sótano, que nunca baje. Al momento que le iba a preguntar porque no debo de bajar, mi tío respondió que el día que me tenga que regresar a casa, me contará todo.
Ya me daba una idea de lo que mi tío me iba a contar, pero para no hacerme suposiciones, no dije nada en toda la noche, decidí ser paciente y esperar que mi padre venga.
Las noches que me quedaba solo en la casa, en algunas ocasiones llegaba a escuchar nuevamente ruidos en el sótano, y como ya sabía a qué se debía, y más aún con lo que dijo mi tío; ahora si no me atreví a bajar. No vaya ser que al bajar sótano, pueda ver algo que me dé tanto miedo para dejarme a tal punto de perder la vida.
Después de unas semanas, cuando mi papá dijo que vendría en la tarde, me quedé con la curiosidad a que se debía los sonidos que se escucha en el sótano. Como pensé que mi tío se olvidó de todo, le hice recordar lo que me dijo aquella noche, que cuando regrese mi papá me contaría todo.
Lo que ocurrió en el sótano es lo siguiente.
Mi tío cuenta que la finca lo compró hace menos de un año, sin saber lo que había pasado en la casa. Como la finca le costó a un precio mucho menor al lo que cueste las demás fincas, aprovechó la oferta y enseguida lo compró, porque pensó que si dejaba pasar unas semanas, capaz el dueño de la finca se pueda arrepentir o pueda cambiar el precio, y lo de uno mucho más alto.
Por el apuro de comprar la finca, no averiguó bien lo que realmente ocurrió en la casa, hasta que se enteró de la peor manera posible.
Cuenta, que cuando estaban durmiendo, de la nada, empezaron a escuchar ruidos muy fuertes.
Mi tío quedó extrañado, y pensó que rateros ingresaron, así que junto con su esposa salen del cuarto y sin hacer ruido se dirigen de donde provenía el ruido.
Como escucharon que el ruido provenía del sótano, empezaron a bajar las escaleras. Mientras más bajaban, notaron que el sonido que era de lamentos.
Cuando llegaron al final del sótano, enseguida se olió algo desagradable, y a continuación se escuchó que alguien gritó. El grito era tan tenebroso, que si mis tíos hubieran bajado con miedo, capaz el grito se les hubiera llevado, pero como en ese momento estaban con la adrenalina a todo dar, no les pasó nada.
Después que se dejó de escuchar el grito, mis tíos ya sabían lo que pasaba.
Mi tía le dice a mi tío, ahora entiendo porque te dejaron muy barata la finca, porque en la casa penan.
Cuando mis tíos les comentaron lo ocurrido a los demás vecinos, le comentaron que hace varios años, el dueño de la finca, se enteró que su esposa la engañaba con un criado.
Cuando el dueño de la finca se enteró de todo, le hizo desparecer al criado, y a su esposa le llevó al sótano.
En el sótano le empezó a golpear de la peor manera posible, hasta que su mujer pasó a mejor vida.
Después de lo ocurrido, no se supo nada del dueño de la casa, había desaparecido.
Pasando unos días, los vecinos preocupados por la familia ya que nadie les vio, tocaron la puerta de la casa, pero nadie respondía. Preocupados que algo malo les haya pasado, decidieron ingresar en la casa.
Al ingresar, se llevaron un tremendo susto, porque ni bien abrieron la puerta de la casa, se sintió un olor muy desagradable, el olor provenía del sótano.
Cuando todos bajaron al sótano, se llevaron una desagradable susto, resulta, que la dueña de la casa, estaba sin vida.
La dueña de la casa, pasó a mejor vida de la peor manera posible, todo su cuerpo estaba lleno de cortes. Su rostro, era casi irreconocible, y ni hablar de cómo estaba todo el cuerpo.
Es por eso, que de la manera que paso a mejor vida la dueña de la casa, su alma se quedó en el sótano penando, y si esto no fuera poco, la persona que le vendió la finca, se hizo humo.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Si escuchan lamentos en el sótano, hubieran bajado?
Por mi parte, estoy seguro que no, porque después de ver algunas películas o leer algunas historias de terror de este tipo, ya me daría una idea de lo que está pasando, y de lo que me tocaría ver si bajo al sótano, y ustedes, ¿Si escuchan lamentos en el sótano, hubieran bajado?