Un espanto en el callejón

Hola a todos que siguen la página.

Como vi que un colega compartió una anécdota de algo que no tiene explicación, me animé a contarle mi experiencia.

Esto ocurrió hace varios años, cuando recién inicie mi carrera de policía.

Pusieron a cargo aun superior que me tenía que entrenar. El superior tenia que enseñarme todo acerca de ser un policía, de el dependía mi formación.

 

Las primeras veces que hice patrullaje, tenía en mente que sería algo fascinante, ya que era algo nuevo para mí, pensaba que iba aprender varias cosas, pero nada fue como lo pensaba.

Lamentablemente, la persona que me tenía que enseñar era muy perezoso.

Cada vez que salíamos hacer patrullaje, solo daba unas vueltas por la zona y de allí se metía por un lugar desolado a descansar por varias horas.

Como era mi superior, no le podía decir nada, por temor a que me den de baja, ya que casos parecidos a lo que hacia mi superior, también lo hacían las demás patrullas.

 

Después de varias semanas, para suerte llegó una queja en la comisaria, diciendo que en la patrulla donde me estoy entrenando. El patrullero siempre se queda en el mismo lugar y que no realiza su trabajo.

 

Como mi superior ya fue descubierto que hacia malas mañas, nos mandaron a patrullar otro lugar, muy alejando del anterior.

En ese momento pensé que mi superior aprendió la lección, y que no volvería a quedarse en un solo lugar.

Los primeros días estuvimos patrullando toda la zona, hasta que mi superior dio con un lugar donde vio que podía hacer nueva nuevamente todas sus mañas.

El nuevo lugar donde la patrulla se quedaba por varias horas, era un callejón, donde a lo mucho, se veía a pocas personas caminar.

 

Después de unos días, cuando nuevamente la patrulla se quedó en el callejón, nos quedamos dormido por varias horas, hasta que repentinamente, escuchamos un fuerte ruido, que nos hizo despertar.

Al momento que iba salir para ver a que se debía el ruido, mi superior me dice que no lo haga, y que regresemos, que ya es hora de terminar con el patrullaje.

No digo, mi superior era lo peor de lo peor que pueda haber en el cuerpo de policía.

Al momento que estaba por abrir la puerta, mi superior ya estaba conduciendo la patrulla, y enseguida me dice que olvide lo que pasó, que no escuché nada.

En mi mente me decía, joder, esta persona como puede ser policía, sino le importa nada, más que sea la hora de salida. En todo el tiempo que patrulle con mi superior, no le he visto salir del carro, y para colmo, no le podía reportar, porque era compadre del jefe de la comisaria.

Si le reportaba, estaba seguro que me darían de baja, inventando varias fallas.

 

La noche siguiente, cuando estábamos de nuevo estacionado en el callejón, desde la ventana, veo que una mujer con un vestido blanco está ingresando al callejón, y a los pocos minutos que ingresó, se escucha un fuerte lamento.

Como sabia que la mujer estaría en problema, enseguida abro la puerta de la patrulla y al estar a punto de acudir en ayuda de la mujer, adivina que pasó.

Mi superior con voz de enojo me dice que estoy haciendo, porque salí de la patrulla.

Le digo que una mujer acaba de ingresar al callejón y está pidiendo ayuda, debemos ayudarlo.

Mi superior con voz de enojo me dice, que no escuchó nada, y que ingrese a la patrulla, que ya es hora de regresar.

Como vio que no le hacia caso, me dice que ingrese ahora mismo, sino me va a reportar para que me den de baja.

No quedó de otra que obedecer, todo era para seguir teniendo mi trabajo.

En la patrulla de camino a la comisaria, mi superior me dice que no sea tonto, que no busque problemas, o que no me haga matar tontamente, que acaso no quieres volver a ver a tu familia.

 

Estando a mitad de camino de llegar a la comisaria, recibimos una llamada de radio, y nos dice que reportaron que se escuchó el grito de una mujer. Que vayamos al callejón a ver cuál es el problema. Al callejón donde nos mandaron, era el mismo lugar donde vi a una mujer ingresar.

 

Mi superior al recibir la llamada estaba enojado, porque ya era hora de salida, así que de mala ganas y a toda velocidad regresó al callejón.

Llegando al callejón, me dice que vaya por el lado izquierdo y se encuentra algo raro, que le llame en voz alta.

 

En todo el tiempo que estuve descansando en el callejon, era la primera ves que ingresaba, y veía que todo era oscuro, a duras penas se podía ver nos metros delante.

Por más que me adentré hasta el final, no vi nada, a la mujer que vi hace una hora atrás no estaba.

Cuando estaba de regreso, escucho que mi superior me está llamando, al cual acudo a toda carrera.

Desde lo lejos, vi que la mujer que estaba siguiendo mi superior, era la misma que vi hace una hora atrás.

Mi superior me dice que la mujer no hace caso, y que por más que le hable lo ignora y sigue caminando hacia adelante.

 

Como sabia que mi superior era una persona muy grosera, ya me imaginaba como le habrá dicho que se detenga, así que me tocó hablar con la mujer.

Amablemente le digo a la mujer, que por favor se detenga, si está en problemas nosotros le podemos ayudar, que confié en la policía.

Por más que le hablaba, la mujer no hacía caso, y seguía caminando hacia adelante.

Como ya era la hora de salida y mi superior seguía trabajando, enojado dice que me haga a un lado, que se pondrá al frente de la mujer y la detendrá, que en la comisaria los demás policías se encarguen de resolver el problema.

 

Al momento que mi superior se adelanta, ni bien ve a la mujer, enseguida sale corriendo, y me dice que corra, que regresemos a la patrulla.

No entendí porque se comportó de esa manera, a que le tiene miedo a la mujer, así que no le hice caso, y me quedé en el mismo lugar.

Mi superior desde lo lejos me dice que regrese a la patrulla de inmediato, o se irá sin mí.

Como la mujer no hacía caso, y no le podía dejar en un lugar muy peligroso, decidí agarrarle del brazo y llevarla afuera del callejón.

Cuando le agarré del brazo, sentí algo raro, algo no me empezaba a gustar.

Mi superior desde la patrulla me grita que regrese, que lo haga de inmediato.

 

Al momento que le estaba jalando del brazo a la mujer, allí comprendí porque mi superior salió corriendo.

Resulta que la mujer que vi de espalda, no era una mujer, sino algo que no puedo explicar.

La mujer tenía un rostro de calavera.

Ver tremenda escena, hizo que mi cuerpo reaccione de inmediato y salga corriendo en dirección a la patrulla.

Una vez que ingresé en la patrulla, vi como la mujer casi nos da alcance, para suerte, mi superior ya tenía todo preparado para salir del lugar.

Desde lo lejos, vi como poco a poco perdimos a la mujer.

 

En la patrulla, mi superior nota que seguía asustado, ni hablar podía.

Para que me quite el susto, de inmediato me habla groserías, y me dice que me acostumbre a ver a esos espantos, que es muy común para la policía encontrarse con ellos, y más aún si haces patrulla de noche.

 

Estando por llegar a la comisaria, me dice que olvide lo que pasó, y que diremos que no encontramos nada, que todo fue una falsa alarma.

 

Hasta el momento, no sé porque el espectro de la mujer se aparece en el callejón. Por más que investigue no di con ningún caso que tenga que ver con alguna mujer.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Por qué creen que se aparece la mujer?

Por mi parte, supongo que como es un lugar muy desolado, es el sitio perfecto para que esos seres habiten en el lugar, y ustedes, ¿Por qué creen que se aparece la mujer?

 

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