Lloriqueos de bebé en el cerro

Cuando era niño mi abuelo, vivía en la sierra, en la sierra siempre sacaba a pastear a sus animales.

Por el lugar donde mi abuelo pasteaba era un lugar casi desolado, raras veces se veía a otras personas por el lugar.

Mi abuelo me contó que de niño era muy travieso, así que dejaba a sus ovejas pasteando, mientras jugaba con su perro yendo a las colinas.

En una ocasión, cuando mi abuelo fue a pastear acompañado de sus padres, aprovechó el momento y se alejó del lugar jugando con su perro.

Cuando mi abuelo subió en la colina más alta, desde lo lejos vio que más al fondo había pasto muy verde, así que se dijo que la próxima vez que traiga a las ovejas, irían al lugar nuevo que encontró.

 

Después de unos días, cuando tenía que ir solo a pastear a las ovejas, mi abuelo recordó el lugar nuevo que había visto desde lo lejos, así que decidió ir en camino.

Para su mala suerte, se da cuenta que el sitio era un poco inaccesible, porque tenía que subir un poco el cerro y pasar cerca de una cueva. Como el pasto que vio desde la colina era muy verde, valía el esfuerzo, así que prosigue su camino.

Al llegar al lugar, se queda sorprendido porque todo el sitio tenia pasto muy verde, y al mismo tiempo se preguntaba porque nadie de sus vecinos venía a pastear a este lugar, si es el mejor de todos.

 

Después de varias horas, cuando estaba oscureciendo, al momento que estaba por regresar, escucha los llantos de un bebé y enseguida su perro empieza a ladrar desesperadamente. Mi abuelo extrañado se pregunta, que raro, si estuve varias horas en este lugar y no vi a nadie pasar, de donde vendrán los llantos.

Siguiendo los llantos, se da cuenta que provenía dentro de la cueva, al cual, al momento que iba a entrar, su perro le muerde del pantalón, como diciendo no entres, vámonos de aquí.

Mi abuelo cuenta, que se soltó del perro, porque pensó que algo malo le había pasado al bebé, como por ejemplo le habían dejado abandonado.

Cuando mi abuelo ingresa unos metros a la cueva, los llantos del bebé se seguía escuchando muy fuerte, y su perro con miedo a cada rato se ponía delante de él, impidiendo que siga avanzando.

Mientras más se adentraba, se da cuenta que no podía respirar, al punto que estaba por desmayarse, y los llantos del bebé se seguía escuchando.

En ese momento es cuando recuerda algo que le contaron hace tiempo, que enseguida da media vuelta y sale corriendo de la cueva.

Al salir de la cueva, empieza a escuchar los llantos del bebé más fuerte, pareciera como si estuviera a unos metros detrás de él.

Mi abuelo con miedo sigo su camino sin mirar atrás, hasta que después de tanto caminar, al fin llegó al lugar donde siempre dejaba a sus animales.

Después de unos minutos, desde lo lejos ve que su papá está viniendo.

Cuando su papá le dio alcance, ve que mi abuelo está llorando.

Su papá enojado le dice que no sirve de nada llorar, porque de todas maneras le va a castigar por venir muy tarde.

Mi abuelo le responde que no está llorando por eso, sino que hace poco un demonio fingiendo los llantos de un bebé se lo quiso llevar.

Su padre enseguida le pregunta, si fue a pastear cerca de la cueva.

Mi abuelo le respondió que sí, porque el vio que allá el pasto es muy verde.

Su papa le dijo que no lo volviera hacer, porque en ese lugar siempre espantan, es por eso que nadie va a pastear allí.

 

Además le dijo que tuvo suerte, porque los demonios que se hacen pasar por niños son los más peligrosos.

Mi abuelo le contó que pudo salir del espanto gracias a su perro, ya que en todo momento no lo dejó solo.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Si escuchan los llantos de un bebé dentro de una cueva, ingresarían?

Por mi parte, no sé que responder, porque estoy seguro que en ese momento voy a recordar todas las historias acerca de los llantos del bebé, y ustedes, ¿Si escuchan los llantos de un bebé dentro de una cueva, ingresarían?

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *