Hace varios años, en mi época de la juventud, cuando era mochilero, me ocurrió algo muy raro, que hasta el momento no puedo explicar que fue lo que pasó.
En esos años estaba de moda ser mochilero, y en caso que nos falte dinero, nos poníamos a vender lo que teníamos a la mano.
La idea de mochilear, es no gastar demasiado dinero y conocer todo el lugar.
Cuando estaba mochileando, en uno de los viajes me hice amigo de un grupo de personas que también hacían lo mismo.
Lo que les voy a contar a continuación, no recuerdo muy bien donde pasó, pero fue de camino al cuzco.
Como era la primera vez que iba para el cuzco, un amigo del grupo nos dijo que mejor no subamos al tren y nos vayamos caminando, así será más divertido. Además el ya conoce la ruta porque hizo el viaje varias veces.
Del grupo de 7 personas que habíamos en ese momento, 4 respondimos que sí, el resto dijo que mejor nos esperan en cuzco, que están muy cansado para hacer la caminata.
La primera noche que pasamos caminando, no sé que me pasó, que me sentí muy mal, creo que fue por el mal de altura, y como el grupo vio que me encontraba mal, de malas ganas nos dice que descansemos, mañana continuamos.
Pasando unas horas cuando estaba durmiendo, el amigo que conocía el lugar me estaba llamando. Me decía que me despierte, que los demás del grupo se cansaron de esperarme, así que se fueron hace media hora y que para darle alcance teníamos que acelerar el paso.
En ese momento aún seguía un poco mal, no podía ver bien, porque estaba todo oscuro.
El amigo me dice que si no lo sigo me voy a quedar atrás, que él ya se cansó de esperarme. Como no quería quedarme solo en un lugar que no conocía, además que estaba todo oscuro, no quedó de otra que seguir al amigo.
No sé por cuanto tiempo estuve caminando, pero mientras más avanzaba, algo en mi me decía que no siga, que me detenga, que algo no me estaba gustando. Como el amigo estaba a varios metros delante, no escuchaba nada de lo que le hablaba, pero yo si escuchaba lo que él me hablaba.
Al momento que le decía que descansemos un momento porque no me siente bien, el amigo me decía que ya estamos por alcanzar al grupo, que falta poco, que haga el esfuerzo de seguir caminando.
No sé porque pero mientras más avanzaba, el lugar se hacía más silencioso, era un silencio que en vez de dar calma, daba miedo, porque no sabía a donde me estaba llevando el amigo, y por más que caminemos no veía a nadie. Además que el sitio cada vez se hacía más oscuro, a tal punto que pareciera que todo fuera una trampa del amigo, que me está llevando a un lugar desolado para hacerme algún daño.
Al momento que me detuve del cansancio, el amigo me dice que ya vio al grupo, que está a varios metros delante de nosotros, que iremos corriendo para darle alcance.
En ese momento que iba a correr, pasó lo menos pensado, desde mi atrás, alguien se aventó hacia mí. En esos segundos ya me di una idea de que todo era una trampa, que el amigo me había alejado de los demás para que me robe o me haga algún daño.
Como no iba dejar que me hagan algún daño, use toda mi fuerza para defenderme, hasta que escuché la voz de una amiga del grupo.
La persona que se abalanzó hacia mí, era el guía, el que conocía la ruta para llegar al cuzco. El guía con voz de enojado me dice que me calme, que ya todo pasó.
Al momento que me calmé, el guía enojado me dice en que estaba pensando en abandonar al grupo y más aun en el estado que me encontraba, que no decías que te sentías mal.
Cuando ya me calme por completo, les conté todo lo que pasó, que tú (el guía), me dijo que los demás del grupo se fueron, y que le debemos de dar alcance, es por eso que estuvimos caminando todo el tiempo.
El guía enseguida me dice, caíste en un encanto, y para suerte te dimos alcance, porque si hubieras seguido corriendo, hubieras caído al barranco.
Era cierto lo que decía el guía, más adelante de nosotros, había un gran barranco, y al supuesto guía que estaba siguiendo había desaparecido.
Cuando le pregunte al guía como se dio cuenta que me estaba apartando del grupo. El guía me dijo que fue gracia a su amigo, que él se dio cuenta que de la nada me desperté y después de ver por todas partes, me empecé alejar.
Su amigo pensó que estaba yendo a orinar, y es por eso que no pensó nada malo, pero como me estaba demorando en regresar, temió que algo malo me haya pasado y más aún porque me encontraba mal, así que fue a unos metros de donde estaba yendo. Como no me encontró, pensó que algo malo me había pasado y fue allí que despertó a los demás. Y gracias al amigo que se preocupó por mí, les puedo compartir lo que me ocurrió.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Quién o qué cree que era el guía al que estaba siguiendo el mochilero?
Por mi parte, también creo que era un encanto al que estaba siguiendo, y por lo visto era un encanto muy malo que quiso llevarse su vida, y ustedes, ¿Quién o qué cree que era el guía al que estaba siguiendo el mochilero?