Mi padre me contó, que cuando vivía en el campo, después de terminar el trabajo, siempre tenía la costumbre de ir todas las noches al rio a bañarse.
En una de las noches, cuando regresó muy cansado, ni bien llegó a casa se quedó dormido.
Al despertar, se dio cuenta que no se fue a bañar, y como aún se podía ver la calle, se dirige al rio a darse un baño.
Estando por llegar, desde lo lejos ve la figura de una persona, y al estar cerca, se da cuenta que era una mujer.
Extrañado le pregunta, que haces aquí en altas horas de la noche, ¿no tienes miedo?
La mujer le responde que no, que ella siempre viene a estas horas a bañarse, y así evita a los mañosos que lo quieren ver.
Por alguna extraña razón, cada vez que la mujer le respondía, lo hacía de espalda.
Mi padre le dice, que raro, todas las veces que he venido al rio a bañarme en todas las noches, nunca te he visto por el lugar.
La mujer le responde, capaz será porque vienes muy temprano y yo vengo más tarde.
Como mi padre vio que la mujer tenía una hermosa figura, se le queda viendo un buen rato, hasta que la mujer se da cuenta y le dice.
Si gustas, puedes tocarme.
Mi padre quedo extrañado con lo que dijo la mujer, y enseguida le respondió que no, que como cree que lo haría.
La mujer nuevamente le dice, te doy el permiso a tocarme, no tengas miedo, tócame, pero eso si, no me beses.
Como la mujer tenía unas grandes curvas, mi padre no desaprovechó la oportunidad y le empezó a tocar todo el cuerpo. Hasta que llegó el momento, en que mi padre le dice a la mujer, que voltee, que la quiere besar.
La mujer le dice que no, que no puedo hacerlo, pero como mi padre ya estaba muy empilado, le dice a la mujer que voltee que la quiere besar.
Como la mujer sabía que mi padre no iba a recibir un no como respuesta, le dice por última vez, ¿estás seguro que quieres que voltee?
Mi padre todo empilado le responde que sí, que la quiere besar, que por favor voltee.
Al momento que la mujer voltea, y al recogerse el cabello largo que le cubría el rostro, mi padre se asustó como nunca lo había hecho en toda su vida.
Ni bien ve el rostro de la mujer, sale a toda carrera en dirección a casa.
El susto fue tanto que al llegar a casa, se da con la sorpresa que todos están durmiendo, así que empieza a tocar la puerta muy fuerte para que le habrán rápido.
La familia al abrir la puerta, le regaña a mi padre, le dice porque toca de esa manera la puerta y en altas horas de la madrugada.
Mi padre entre medio asustado le dice que ha visto a una mujer con rostro de cabello en el rio.
Su familia le dice, es por eso que siempre le han dicho que no vaya al rio a bañarse muy tarde, porque se puede encontrar con los espanto y que la noche es para estar en casa con la familia y no andar solo en el campo.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Cómo hubieran reaccionado si se encuentran con un espanto en medio de la nada?
Por mi parte, estoy seguro que hubiera reaccionado de la misma manera. Ni bien me de cuenta que estoy al lado de un espanto, saldría corriendo del lugar hasta llegar a casa, y ustedes, ¿Cómo hubieran reaccionado si se encuentran con un espanto en medio de la nada?