La siguiente historia de terror, cuenta de un salón vacío, donde se escuchan voces de espantos.
Este material está en reconstrucción.
Lo siguiente que le voy a contar, ocurrió cerca del año 2014, no recuerdo muy bien el mes.
En esos años, estudiaba ingeniera de sistemas. Casi todo el ciclo lo hacía en el mismo lugar. Hasta que de pronto, no recuerdo muy bien lo que pasó en el instituto, que nos mandaron a otro lugar a terminar el ciclo.
Al lugar donde nos mandaron, podemos decir, que es un edifico de varios pisos. El salón que nos dieron, fue el penúltimo piso.
Esa noche cuando llegué un poco tarde, para suerte mía, mi amiga Juana me dio alcance, y me dijo que caminemos de prisa, porque si no el profesor, nos dejará afuera.
Cuando llegamos al edificio, empezamos a subir por la escalera, hasta que faltando un piso, escuchamos que el profesor estaba dando clases.
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Juana me dice que ya es muy tarde, capaz el profesor, no nos deje ingresar al salón, porque odia que interrumpan sus clases, y si esto no fuera poco, te hace pasar vergüenza.
No quedó de otra que esperar afuera del salón, a que termine la primera hora, y así ingresar en la segunda hora, el cual faltaba solo 15 minutos.
En todo el tiempo que estamos esperando afuera del salón, escuchamos al profesor hablando, y a nuestros amigos conversando.
Después de pasar más de 15 minutos, y como nadie salía al receso, Juana me dice, que raro, ¿porque nadie sale?, si ya terminó la primera hora.
No quedó de otra que esperar unos minutos más, porque pensamos que el profesor estaba revisando la tarea, y era por eso que guardaron silencio.
Como estuvimos esperando cerca de 20 minutos y nadie salía del salón. Juana me dice que me fije, y vea porque nadie quiere salir.
Al asomarme a la puerta, lo que vi de reojo, hizo que me diera miedo, y con voz de asustado, le digo a Juana que nos retiremos, y esperemos en la cafetería.
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Juana me responde que no, que ya acabó la hora del profesor, y ya deben salir.
Nuevamente le digo que nos retiremos, y que vayamos a la cafetería, allí le diré porque.
Juana terca me dice que no, que si el profesor no va a salir, entonces va a ingresar al salón. Además que el profesor, ya no le puede decir nada, porque su hora ya terminó.
Cuando Juana estaba por llegar a la puerta del salón, me puse en su delante impidiendo que avance. Juana enojada me dice que la deje pasar, así que me hace a un lado, y al estar a punto de ingresar al salón, se detiene enseguida.
Se dio cuenta que dentro del salón, no había nadie, todo estaba en silencio.
El susto que tenía Juana fue tanto, que en su rostro se vio que quería llorar. Prácticamente, entre cargando le tuve que llevar hasta el ascensor, y bajar al primer piso.
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Juana tiene miedo de ingresar al ascensor, pero el susto en este momento era otro, que dejó de lado su miedo.
Cuando llegamos al primer piso, el vigilante nos comunica, que debemos de regresar al instituto, que las clases serán en el mismo lugar de siempre.
Al salir del edificio, Juana me dice que se siente mal, que mejor se regresa a casa. No quedó de otra que acompañarlo a un paradero, y esperar que venga su movilidad.
Hasta ahora me pregunto, que fue lo que escuchamos esa vez, que por cierto, sí que me dio miedo. Y si hubiera estado solo, estoy seguro que no la contaba, mi amiga fue la que me dio valor.
Este material está en reconstrucción.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Cómo reaccionarían si se dan cuenta que al estar por ingresar al salón, escuchan las voces de sus amigos, pero al ingresar, te das cuenta que no hay nadie?
Por mi parte, estoy seguro que reaccionaria de la misma manera, al principio me preguntaría que está pasando aquí, y después cuando me dé cuenta lo que realmente pasó, lo primero que haría, sería salir a toda prisa, y ustedes, ¿cómo reaccionarían si se dan cuenta que al estar por ingresar al salón, escuchan las voces de sus amigos, pero al ingresar, te das cuenta que no hay nadie?