La siguiente historia me fue contada por mi jefe, el cual le ocurrió cuando estuvo de vacaciones.
Cerca del año 2000, mi jefe se fue a provincia a visitar a la familia, le iba a caer de sorpresa, así que parte en la noche para llegar en la mañana.
Cómo mi jefe tenía su carro a todo terreno, bueno así me contó, con ese mismo carro se fue de lima a provincia.
Cómo era de madrugada, mi jefe me contó que estaba yendo a toda velocidad, ya que por el lugar donde pasaba, no había ningún control, ni mucho menos un policía, además que era todo línea recta.
Estando a mitad de camino para llegar al pueblo más cercano, desde lo lejos mi jefe observa algo extraño.
Más adelante de él, en plena carretera había un niño con su triciclo que estaba a mitad de la pista.
Mi jefe al ver al niño, de inmediato pisa el freno, al cual, de pura suerte no se volcó, pero para mala suerte, según él, creyó que había atropellado al niño.
Después que detuvo el carro y de calmarse, se baja del auto y con su linterna alumbra todo el lugar. Por más que buscaba al niño no lo encontraba, hasta incluso se alejó a varios metros y nada, todo estaba en completo silencio.
Para suerte de mi jefe, después de 10 minutos, un camionero que pasaba por la misma ruta se detiene y le pregunta si su carro se ha averiado.
Mi jefe con temor le cuenta que sin querer parece que atropelló a un niño, pero por más que le busca, no encuentra ningún rastro.
Antes que le cuente como era el niño al que atropelló, el camionero le dice.
De casualidad, al niño que viste en la carretera, ¿estaba en un triciclo?
Mi jefe le responde que sí, que cómo sabe que estaba en un triciclo, si el no le contó nada.
El camionero le dice que no se preocupe, que al niño que cree que atropelló, era un espanto, y que él ya lo ha visto varias veces por estos lugares.
Además le dice, que el niño ha causado varios accidentes por estos lugares. Ya que los conductores al ver que hay un niño a unos metros delante del auto, para no atropellarlo, se desesperan e intentan detener el auto. Pero para mala suerte de varios conductores, al hacerlo, hacen que el auto se vuelque, y con ello pasen a mejor vida.
Después de contar lo que pasó por este lugar, el caminero le dice a mi jefe que siga su camino, y que olvide lo que pasó.
Mi jefe incrédulo lo que le dijo el camionero, no le quedó de otra que seguir su camino, hasta llegar a una gasolinera.
En la gasolinera, la persona que le atendió, vio que estaba un poco asustado, y le pregunta, ¿te pasa algo?
Mi jefe le cuenta lo mismo que le dijo al camionero, y enseguida la persona que le atendió, le dio la misma respuesta que el camionero. Que lo ignore, que lo vio fue un espanto, y que anduvo con suerte que no le pasó nada.
En ese momento mi jefe comprendió todo, y el cargo de consciencia que tenia se calmó, porque sabía que no atropelló a nadie y además que se salvó de tener un accidente.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Si están manejando en medio de la nada en altas horas de la noche y ven a un niño delante de ustedes, se detienen?
Por mi parte, lo pensaría muy bien, porque antes de pensar que sea un espanto, pensaría que es una trampa para que me roben el auto, o aun mucho peor, para que me hagan algún daño, y ustedes ¿si están manejando en medio de la nada en altas horas de la noche y ven a un niño delante de ustedes, se detienen?