La promesa de mi tía

Hace un tiempo atrás, cuando visité a mis tíos, unos de mis tíos nos contaron una historia que le ocurrió cuando tenía alrededor de 30 años.

 

Mi tío cuenta, que cuando era niño, siempre le gustaba molestar mi tía mayor. Tanto le molestaba, que mi tía mayor, enojada le dijo, que cuando llegue mi hora, vendré por ti y te jalaré las patas, para que así aprendas a no molestar a tus mayores.

 

Pensando que con esto mi tío le iba a dejar de molestar, pero no, al contrario, le molestó más que nunca.

Todos los días le paraba molestando, y al mismo tiempo, mi tía todos los días le paraba diciendo lo mismo.

 

Luego de varios años, mi tía mayor contrae una enfermedad muy grave, al cual estuvo combatiendo por un buen tiempo, hasta llegar al punto, que la enfermedad le gana y a los pocos meses, pasa a mejor vida.

Cuando mi tía mayor pasó a mejor vida, toda la familia tuvo que ir en su casa, a dar los pésames.

 

Al llegar en la casa de mi tía, me asignaron el cuarto y la cama donde siempre dormía cuando era niño.

En el mismo cuarto había varias camas, así que unos primos más dormían en el cuarto.

 

Llegando la noche, siendo hora de dormir, algo extraño pasó.

Por alguna extraña razón, sentía que la cama empezaba a temblar, era como si alguien moviera de un lado para otro.

Bueno, no lo tomé importancia, y seguí durmiendo.

 

Después de unas horas, cuando estaba entremedio dormido, siento que alguien me estaba quitando las frazadas, lo estaba arrastrando hacia el piso. Al cual en voz alta le digo a mis primos, que no es hora de jugar, que me dejen dormir tranquilo.

 

Mis primos extrañado lo que decía, al prender la luz, vieron que la frazada estaba en el piso, y yo seguía entre dormido.

Hasta que de pronto, mis primos quedan asustado de lo que pasó.

 

Al sentir que prende la luz, enseguida sentí que alguien me estaba jalando de los pies, al cual pensé que era uno de mis primos.

Entremedio dormido les digo a mis primos que me dejen dormir, que a estas horas no es momento para jugar.

Como no hacían caso, enojado despierto, para darme con la sorpresa, que nadie de mis primos me estaba jalando de los pies.

Mis primos estaban asustados viéndome que un ser invisible me estaba jalando de los pies.

 

Hasta que de pronto, uno de mis primos recordó lo que siempre decía mi tía mayor cuando la molestaban.

Mi primo entre medio asustado, le dijo a mi tía que por favor lo deje en paz, que mi primo no sabía lo que hacía cuando era niño, y en caso que te haya hecho enojar, que por favor lo perdone.

 

Después de pedir el perdón de mi tía, me dejaron de jalar los pies.

De lo ocurrido, entre mis primos que estaban en el cuarto, decidimos no contar a nadie de lo que pasó, para así no asustar a los demás.

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Cómo hubieran reaccionado si notan que un ser les jala los pies en plena noche?

Por mi parte, estoy seguro que hubiera reaccionado de la misma manera, pedir ayuda, o soltar un fuerte grito de auxilio en caso que no me pueda soltar, y ustedes, ¿cómo hubieran reaccionado si un ser les jala los pies en plena noche?

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *